La sultana de Los Andes en Ecuador

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Hace un par de meses atrás, y después de algunos años desde mi última visita, fui a Riobamba, capital de la provincia de Chimborazo, también conocida como la sultana de Los Andes.

En medio de la región interandina del Ecuador se levanta esta antigua ciudad que fue fundada hace 484 años. Riobamba encantadora, con sus calles de piedra, iglesias coloniales, plazas coloridas y construcciones patrimoniales, siempre se ve abrazada por el imponente Chimborazo.

Esta no es una urbe a todas luces, cosa que me alegra, porque sus dinámicas responden a una mezcla entre lo urbano y lo rural. Hecho que a mi parecer la hace aún más especial.

Catedral de Riobamba

Cuando arribé a la ciudad, pregunté cuál era un buen lugar para comer, todos sin excepción, me recomendaron el mercado central. ¡Vaya que los mercados nunca decepcionan! Allí comí el tan delicioso y reconocido hornado.

Esta no es una experiencia cualquiera ya que cuando se ingresa al mercado, en el área de venta de los hornados existen más de 30 mujeres que empiezan a gritar casi con desespero y al unísono que acudas a su puesto de venta de comida. ¡Señorita! ¡Ingeniera! ¡Bonita! Son algunos de los apelativos que recibí al entrar. Tal recibimiento le puede parecer a cualquiera un tanto intimidante, sin embargo, luego entendí que es el modo en el que estas mujeres llevan atrayendo a sus clientes hace muchísimos años.

Hornado del mercado central de Riobamba

Después de disfrutar el excelente plato típico de la zona, tenía que averiguar acerca de los postres. No pude ocultar mi sorpresa cuando me hablaron de los famosos rompenucas, unos jugos o batidos de frutas a los que se adiciona hielo del mismísimo Chimborazo. Estos también se comercializan en el mercado central. El famoso hielero del Chimborazo vende los bloques de hielo que provienen del nevado a los comerciantes locales.

Bloque de hielo del Chimborazo ubicado fuera de los negocios de venta del famoso rompenucas

Además, una de las delicias imperdibles de la ciudad bonita, es el cevi-chocho, así es, ceviche de chochos (legumbre deliciosa de Los Andes). Según me dijeron, hubo una época en la que existió una epidemia de cólera cuyo origen provino de los mariscos. De ahí que los ingeniosos comerciantes reemplazaron el marisco por el chocho. Hoy por hoy, este platillo es un emblema gastronómico de la ciudad.

Fuera de estas tradiciones gastronómicas de las que disfruté, también pude visitar la parroquia de Calpi que se encuentra a las afueras de la ciudad de Riobamba. Allí existe una iglesia de estilo romanico, que según me dijeron, fue estratégicamente localizada allí por los españoles durante la Colonia, conforme a la necesidad de evangelizar a la amplísima cantidad de comunidades indígenas que habitaban en la zona.

Iglesia de Calpi

Asimismo, pude conocer y trabajar en Licto, aproximadamente a una hora de la ciudad. Esta es una parroquia muy grande y su gente se dedica, especialmente, a las actividades de agricultura y ganadería. Se destaca por sus bellos paisajes andinos y por la riqueza de las tradiciones y costumbres de sus habitantes. Los lunes se realizan ferias populares a las que vale la pena asistir.

La Riobamba que re-conocí hace poco me conquistó. Los monumentos y las riquezas históricas de la ciudad son verdaderas joyas de la nación. Volvería para dedicarme a visitar los miles de lugares que me faltaron por ver.

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